Actividades para estimular la motricidad fina y gruesa evitando la pérdida de habilidades motoras

 




MOTRICIDAD FINA
La motricidad fina es la habilidad de coordinar movimientos que ejercitan los huesos, los músculos y los nervios, mediante pequeños movimientos. 

Pueden clasificarse como actividades de motricidad fina las tareas manuales que requieren concentración como recortar, pintar, pegar, dibujar y decorar, porque:
  • Son dinámicas integradas por ejercicios físicos y mentales
  • Potencian la creatividad
  • Estimulan al aprendizaje y desarrollo intelectual
  • Permiten a los adultos adquirir nuevas habilidades
  • Evitan el aislamiento
  • Estimulan la coordinación entre ojos y extremidades
  • Mantienen la movilidad de las articulaciones

Crear serpientes con botones, bolichas, incentivando la creatividad en colores y forma


Rompecabezas

 

Artesanía


Plastilina


Tejer o coser

Ejercicios sencillos para las manos

Marcar las teclas del celular

 

Pegar un sticker (Precisión).


Escribir su nombre.

Atarse los cordones

Desenvolver un dulce.


Rasgar papel 


Repetir trabalenguas 



MOTRICIDAD GRUESA
La motricidad gruesa es la habilidad de realizar acciones con la totalidad del cuerpo. Aquí están comprendidas todas las actividades de desarrollo cronológico, psicomotras y de movimiento, desplazamiento y crecimiento como caminar, correr, rodar, saltar, girar, bailar, pedalear, patinar, etc.

Las personas mayores tienden a perder el equilibrio, los reflejos y la motricidad gruesa, ya que empiezan a tener cambios en su cuerpo, la mayoría de las veces a causa de enfermedades, que les impide movilizarse con facilidad.

Levantar objetos del suelo
Reincorporarse (Sentarse, pararse).

Atrapar la pelota.

Barrer

Coordinación para caminar.

Mantenerse en un pie por 10 segundos

Correr y esquivar obstáculos.



Memoria de ciertos movimientos